TPG y China Telecom planean adquirir Oi por $10 billones de dólares

La firma de inversiones y la telefónica asiática se reunieron con el gobierno de Brasil para negociar la compra, que se pospondría hasta que la operadora salga de la mayor bancarrota en la historia de América Latina.

Comparte esta nota:

Desde principios de octubre, la empresa estadounidense de capitales accionarios TPG y la telcom estatal China Telecom vienen demostrando su interés en adquirir la firma de telefonía móvil Oi de Brasil. Para esto, las compañías se reunieron el 30 de octubre con Grace Mendoza, General Solicitor del gobierno brasileño, con la intención de negociar las condiciones de la compra.

El próximo 10 de noviembre se llevará a cabo una reunión entre ejecutivos de Oi y los inversionistas que están asistiendo a su restauración para votar un plan que retira la asistencia crediticia a la operadora móvil de Brasil con el objetivo de permitir su reorganización definitiva. El Estado brasileño también tiene millones de dólares invertidos en Oi a través de bancos estatales y $20 mil millones de dólares en multas regulativas por cobrar.

TPG y China Telecom planean realizar una inyección de $10 mil millones de dólares en la compañía brasileña en caso de retirarse la protección por la quiebra. El acuerdo entre ambas firmas establece que TPG será el accionista mayoritario de la ex Oi, y China Telecom, el inversor minoritario, en caso de realizarse la transacción. A su vez, la compañía asiática se comprometió a proveer la infraestructura para mejorar la calidad del servicio de Oi en 2.000 municipalidades del territorio y negociará una alianza con TIM Brasil, el principal competidos de la operadora en disputa.

Con base en la ciudad de Río de Janeiro y operaciones en Brasil y Portugal, Oi presentó la mayor solicitud de protección por bancarrota en la historia de Brasil a mediados de 2016 debido a una deuda de más de $60 mil millones de reales. Desde entonces, la firma inició conversaciones con ciertos tenedores de títulos en cuanto a la reestructuración del capital de la compañía, en el marco de su proceso de recuperación judicial. Las negociaciones se realizaron el 19 de octubre, tanto presencialmente como por teléfono. No obstante, a la fecha, Oi indicó que no hubo acuerdo.

Hemos estados buscando una expansión fuera de nuestro continente y hemos revisado distintos proyectos, incluyendo el de Oi“, comentaba Yang Jie, Chairman de China Telecom, en una entrevista en el marco del Congreso Nacional del Partido Comunista de China 2017, hace poco más de un mes.

Comparada con otras economías de América del Sur, Brasil tiene muchas ventajas y no solo es uno de los principales poderes con el crecimiento económico más veloz de la región. También tiene un ecosistema político estable y, por consiguiente es un mercado ideal para firmas de telecomunicaciones”, remarcó Xiang Ligang, CEO del sitio web Cctime.”Una inversión en Oi sería muy valiosa para China Telecom. Un socio local hará que sus planes de expansión se desenvuelvan más fácilmente. Con una gran cantidad de ciudadanos chinos viajando al exterior en estos últimos años, tener presencia en otros países es muy importante para las telecomunicadoras chinas”, agregó.

LA ALTERNATIVA DEL G6

El grupo minoritario de accionistas de Oi, denominado G6, estaría pactando una posible participación de fondos de riesgo, como Tanure y Pharol, en la recuperación de la telefónica. El grupo G6, que planea acudir a capitales de riesgo si se mantiene el apoyo crediticio, incluye a las firmas Solus Alternative Asset Management LP, Attestor Capital LLP, Centerbridge Partners LP, Silver Point Capital LP y Davidson Kempner Capital Management LP.

Tanure tiene una estrategia diferente que la de los fondos buitre, que manipula información, motivados por especulaciones y dedicados a ganancias de corto”, declaró un vocero de Tanure. “Esto es sobre una remuneración por la movilización del capital, algo que es común en este tipo de negociaciones”, dijo un vocero de Tanure, refiriéndose a las negociaciones de TPG y China Telecom con las autoridades estatales de Brasil.

Comparte esta nota: