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“En los tacones de Eva” de RCN conquista las pantallas en Honduras

La novela se emite con gran éxito desde el pasado martes 4 de julio en el Canal 11, en el horario de las 3:00 p.m., de lunes a viernes y está protagonizada por Jorge Enrique Abello y Mónica Lopera.

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“En los tacones de Eva”, la novela producida y realizada por RCN, se emite con gran éxito en Honduras desde el pasado martes 4 de julio en el Canal 11, en el horario de las 3:00 p.m., de lunes a viernes. Esta telenovela, que en su época batió récords de audiencia, fue protagonizada por Jorge Enrique Abello y Mónica Lopera.

“En los tacones de Eva”, también fue adaptada en México donde fue un éxito rotundo con el nombre “Por ella soy Eva”, cuyos protagonistas fueron los reconocidos actores mexicanos Jaime Camil y Lucero Hogaza y también fue adaptada en Rusia, paí­s en el que su protagonista fue Marat Basharov, destacado actor de ese paí­s, quien cuenta con una gran trayectoria en cine y televisión.

La novela también ha sido vendida a otros paí­ses como: Ecuador, Venezuela, Guatemala, Costa Rica, República Dominicana, Paraguay, Bolivia, Perú, El Salvador, Rumania, Bulgaria, España y Estados Unidos.

La telenovela cuenta con un elenco de gran trayectoria conformado por: Jairo Camargo, Vicky Hernández, Patrick Delmas, Frank Ramí­rez (q.e.p.d.), Ana Marí­a Kamper, Adriana Ricardo, Manuela González, Julio Echeverri, Noelle Schonwald, Antonio Sanint, Jacques Toukhmanian, Alejandra Azcárate Sara Corrales y Estefaní­a Godoy, entre otros.

Juan Camilo Caballero (Jorge Enrique Abello), es un hombre sin compromisos, lejos de los miedos, capaz de conseguirlo todo, sin Dios ni ley, excelente amante, de corazón duro para el amor, rumbero y con buena posición, quien encontrará en Isabella (Mónica Lopera), una madre soltera, luchadora, comprometida, trabajadora, inteligente, pero sin muchos recursos, la oportunidad de su vida para poder ascender en la empresa para la cual trabaja. Su actitud, digna de un ser sin sentimientos, lo llevará a dar giros inesperados y a ser ví­ctima de su propio juego.

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